Hace 90 años murió el extraordinario y revolucionario Lenin, el más grande de todos los tiempos, un grande de la historia de los movimientos obreros que consiguió que sus planteamientos e incluso sus vivencias fueran más que relevantes en la actualidad. No hay, no existe no se concibe que alguien se diga anticapitalista sin haber considerado, tratado de entender o comprender su obra y trayectoria política.
Lenin es hoy, un peligro para la juventud y siempre se la ha tratado de apartar como referente. Y es por eso que por un lado están desde los que lo han criminalizado o lo han disfrazado de utopista (que viene a ser lo mismo) y por otro lado están los que han sacado de contexto sus ideas para poder meterse en su bolsillo oportunista a esa juventud que a pesar de todo se ha interesado por conocerlo.
Para algunos él es el campeón de los desposeídos e impotentes, para otros él es el dictador despiadado. Es en ocasiones descartado como una reliquia, aún así muchos lo reverencian como un salvador. Él es el presidente cubano Fidel Castro.
Fidel que cubre los cuarenta años de la Revolución cubana y nos da la oportunidad de tener en cuenta la vida de una de las figuras más influyentes y polémicas de nuestro tiempo.
La directora Estela Bravo ha realizado entrevistas originales y poco corrientes a Fidel Castro así como imágenes exclusivas del archivo cubano. Por primera vez vemos a Fidel Castro bajo una luz más íntima en una película, nadando con sus guardaespaldas, visitando su hogar y escuela de la infancia, bromeando con su amigo Nelson Mandela, encontrándose con Elían González, y celebrando su cumpleaños junto al Buena Vista Social Club.
Bravo desarrolla la historia a través de las palabras de Alice Walter, Sydney Pollack, Ted Turner, Muhammed Ali, Harry Belafonte, Arthur Schlesinger Jr., el congresista Charles Rancel, Ramsey Clark, Marquez, y a la vez abre una ventana a la ampliamente privada vida de Fidel Castro.
Yuxtaponiendo lo personal y lo anecdótico con la historia de la Revolución cubana y la lucha de Castro para sobrevivir el periodo post-Soviético y el eterno embargo que se cierne sobre la isla, este documental de 91 minutos nos relata una historia que todavía debería ser contada en una película. Sin acudir a la polémica, Bravo es capaz de sorprender al público revelando otra arista de la fascinante imagen de Fidel.
Estela Bravo es una directora de documentales que en los últimos treinta años ha dividido su tiempo entre Latinoamérica y los Estados Unidos. Sus filmes ganadores en estos 30 años han sido el foco a lo largo de toda Latinoamérica, África, el Caribe y los Estados Unidos.
La Revolución Rusa estalló el 7 de noviembre de 1917, representó uno de
los más importantes hechos ocurridos en la época contemporánea y una de
las más violentas de todos los tiempos. Fue una revuelta,
antigubernamental y espontánea, generalizada en todo el Imperio Ruso.
Aparentemente no tuvo dirección o control, ni tampoco objetivo
reconocido alguno. Se la considera generalmente como el punto de
comienzo de los cambios políticos, económicos y sociales en Rusia. Su
impacto fue palpable tanto en América como Europa. Aunque la Revolución
no hizo expandir el comunismo como un efecto inmediato, les dio a otros
países convulsos del tercer mundo un ejemplo a seguir. Con la Revolución
Rusa el proletariado se erigía como caudillo del conjunto de los
oprimidos e instauraba su dominación política sentando las bases de un
nuevo régimen social sin explotadores ni explotados, abriendo un nuevo
horizonte histórico para la humanidad.
Como para ese entonces Rusia todavía usaba el calendario juliano, las
referencias de la época dan como fecha el 25 de octubre (Revolución de
Octubre).
El 22 de junio de 1941 la Alemania Nazi y sus aliados invaden la Unión Soviética en la denominada "Operación Barbarroja", abriendo Frente Oriental, que se convirtió en el teatro de operaciones de guerra más grande de la historia.
La URSS tuvo que enfrentarse por sorpresa y en solitario contra la Alemania nazi y los reinos fascistas de Italia, Hungría y Rumania, además de otros estados fascistas como Finlandia, Croacia y Eslovaquia, que atacaron en simultaneo al país socialista. (Francia ya había sido derrotada y ocupada, Reino Unido se encontraba cerca de ser derrotado ante los bombardeos nazis, la República española ya había sido destruida y EEUU especulaba, sin hacer nada, viendo si le convenía mandar tropas o no y mas preocupado por el avance del Imperio japones en el sudeste asiático y el océano pacifico).
Los nazis llegaron a ocupar por completo las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Ucrania y Bielorrusia y los Estados del Bálticos, llegando a las cercanías de Moscú, asesinando a millones y saqueando y destruyendo todo lo que pudieron.
Fue en principio una victoria nazi, pero estrategicamente fue el peor error que pudieron cometer, ya que subestimaron el potencial industrial soviético y la moral de su pueblo. Al poco tiempo, los ejércitos fascistas, que no habían podido tomar Moscú como tenían planeado, se vieron empantanados ante la resistencia de los pueblos soviéticos que armaban guerrillas urbanas de partisanos para combatir al invasor. Mientras tanto, gracias al sistema socialista de planificación centralizada de la economía, toda la industria soviética era trasladada a la retaguardia para continuar con la producción, mantener la estabilidad económica y prepararse para la contraofensiva.
El ejemplo de los partisanos soviéticos fue tomado y practicado por todos los Partidos Comunistas de Europa y luego por todos los pueblos esclavizados por los diversos regímenes fascistas. La resistencia popular y la contraofensiva soviética terminaría por hacer retroceder a los ejércitos fascistas hasta por fin derrotarlos.
Se denomina Día de la Victoria a la celebración de la victoria de la Unión Soviética y los Aliados sobre la Alemania nazi el 9 de mayo de 1945 en la Segunda Guerra Mundial, o Gran Guerra Patria, como se la denominó en la Unión Soviética. Es día festivo en Rusia, Ucrania y en la mayoría de antiguas repúblicas soviéticas.
La Alemania nazi, representada por el Generalfeldmarschall Wilhelm Keitel, firmó la rendición incondicional el 8 de mayo de 1945 a las 22:43 hora central europea (9 de mayo a las 0:43 hora de Moscú), ante el Mariscal del Ejército Rojo Gueorgui Zhúkov, poniendo fin así a la Segunda Guerra Mundial en el continente europeo. La diferencia horaria explica por qué en los países occidentales la victoria se celebra el 8 de mayo (Día de la Victoria en Europa), mientras que en Europa Oriental se celebra en 9 de mayo.
El Día de la Victoria no fue conmemorado de modo generalizado en la URSS hasta después de veinte años, en 1965. Tras la desintegración de la URSS se dejaron de celebrar los desfiles durante unos años, hasta que en 1995 se retomó la tradición en Rusia. Desde entonces, los desfiles en la Plaza Roja se han venido realizando anualmente, aunque el desfile militar se ha trasladado al monte Poklonnaia.
En el año 2005, al conmemorarse sesenta años de la derrota de los nazis, el desfile en la Plaza Roja contó de nuevo con la técnica militar.1
En esta fecha tradicionalmente se producen desfiles militares (tanto de tropas "históricas" como contemporáneas) y de los veteranos, se colocan coronas en la Tumba del Soldado Desconocido, culminando la celebración con fuegos artificiales por toda la ciudad de Moscú.
La Revolución Rusa estalló el 7 de noviembre de 1917, representó uno de los más importantes hechos ocurridos en la época contemporánea y una de las más violentas de todos los tiempos. Fue una revuelta, antigubernamental y espontánea, generalizada en todo el Imperio Ruso. Aparentemente no tuvo dirección o control, ni tampoco objetivo reconocido alguno. Se la considera generalmente como el punto de comienzo de los cambios políticos, económicos y sociales en Rusia. Su impacto fue palpable tanto en América como Europa. Aunque la Revolución no hizo expandir el comunismo como un efecto inmediato, les dio a otros países convulsos del tercer mundo un ejemplo a seguir. Con la Revolución Rusa el proletariado se erigía como caudillo del conjunto de los oprimidos e instauraba su dominación política sentando las bases de un nuevo régimen social sin explotadores ni explotados, abriendo un nuevo horizonte histórico para la humanidad.
Como para ese entonces Rusia todavía usaba el calendario juliano, las referencias de la época dan como fecha el 25 de octubre (Revolución de Octubre).
Moscú contraataca
Razgrom nemeckih vojsk pod Moskvoj - Разгром немецких войск под Москвой Dirección: Ilya Kopalin y Leonid Varlamov Guión: Albert Maltz y Elliot Paul Reparto: País: URSS Idioma original: Ruso Año: 1942 Duración: 55
Óscar: Mejor documental 1942
Sinopsis:
Documental sobre el primer contraataque exitoso del Ejercito Rojo frente a Moscú en el invierno de 1941. Fue especialmente importante porque fue la primera vez en la II Guerra Mundial que se obligó a retroceder a la Wehrmacht. La orden del Führer de mantener a toda costa el terreno ocupado, permitió esta vez evitar el desmoronamiento general del frente, pero estableció una estrategia que acabaría siendo fatal para el ejercito alemán. Este interesante documental se exhibió también en EE.UU., donde obtuvo un Oscar.